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Finalmente acabamos el 2017 y con muchas ganas iniciamos el 2018 cargado de expectativas, propósitos, optimismo y muchos objetivos que alcanzar. Sin embargo, se dice que la motivación no dura todo el año ¿será esto cierto?

Una de las tradiciones que me parecen más interesantes es anotar en una libreta todos tus propósitos para el nuevo año y revisar los que anotaste el año pasado para ver cuáles has cumplido y en qué podrías trabajar más en el nuevo año. De esta manera quedará un registro que te motivará a seguir trabajando por lo que deseas.

Para que todas las metas anotadas en tu libreta terminen con un check el año, existen varios trucos a tener presente:

Diferencia entre objetivos y sueños

Se que es muy tentador desear ganar la lotería o tener un trabajo de 7.000 euros con tres meses de vacaciones, sin embargo para que nuestra lista sea lo más realista y viable se debe saber distinguir entre aquellas cosas que van llegar de la noche a la mañana sin un gran esfuerzo y aquellas que mediante tu trabajo constante durante todo el año podrás conseguir. Por tal razón establece metas reales que puedas materializar en el periodo de un año.

Plasma metas a corto plazo y elabora un plan de acción

Si has establecido propósitos reales lo siguiente es elaborar un plan de acción con una serie de acciones/metas a corto plazo que te permitan poco a poco llegar a tu objetivo. Se debe ser precisos, ya que plasmar algo muy general puede hacer que nos perdamos en el camino y no sepamos cómo lograrlo. A continuación un ejemplo:

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Meta: ser delgado
Pasos: ir al gimnasio y dejar la comida “mala”
Meta: adelgazar 5 kilos y luego mantenerme
Pasos: ir al gimnasio 3 o 4 días a la semana y mejorar la calidad de la comida que consumo.
Meta: tener un mejor trabajo
Pasos: cambiarme de trabajo
Meta. mejorar mi situación profesional
Pasos: indagar sobre requisitos del mercado laboral, luego formarme/actualizarme de acorde a las demandas del sector y por último buscar y aplicar a ofertas de empleo acordes a mi perfil

Establece plazos para cada propósito

Los plazos son necesarios para no perder el tiempo ni para ir a toda velocidad, debes entender que hay proyectos que requieren un tiempo, por ende, debes establecer un tiempo para cada acción que realices.

Ejemplo: Si quiero cambiar de trabajo los primeros seis meses del año me centraré en formarme constantemente y luego a mitad de año comenzaré a ver ofertas de empleo que se adapten a mi perfil. Primero debes estar preparado para luego dar grandes pasos.

Rodéate de gente positiva

De acuerdo a estudios, somos el promedio de las cinco personas con las que más nos relacionamos, inconscientemente solemos adoptar algunos hábitos, maneras de pensar y actitud hacia la vida. Por tal razón rodeate de gente positiva, emprendedora y que te inspire a dar lo mejor de ti y que te anime cuando surja algún contratiempo.

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Haz algo cada día

Ningún cambio se consigue de la noche a la mañana, el éxito es una suma de pequeños esfuerzos cuyos resultados se ven reflejados con el tiempo, por ende dedica un mínimo de tiempo al día en tus proyectos para que estos avancen con el tiempo.

Recuerda que solo depende de ti y aunque hay contratiempos en el camino siempre podemos adaptarnos a las situaciones y aprender algo nuevo cada día ¡estar atentos!

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